Por su diseño específico, las PEMPestán destinadas a elevar a los operadores, sus herramientas y equipos ligeros hasta una zona de trabajo en altura. Están diseñadas para facilitar el acceso seguro a zonas que, de otro modo, serían difíciles de alcanzar.
Las grúas, en cambio, están diseñadas para levantar, mover y posicionar cargas pesadas. Su estructura, su capacidad de elevación y sus sistemas de seguridad están concebidos específicamente para operaciones de manipulación de cargas.
Utilizar una PEMP como grúa no es seguro y debe evitarse. Uno de los principales riesgos es que la carga afecte a la estabilidad de la plataforma, desequilibre al operador o provoque movimientos inesperados. Esto puede aumentar el riesgo de caída desde altura, daños materiales o lesiones graves.
Para levantar y mover objetos pesados, siempre debe utilizarse una grúa o un equipo de elevación adecuado.
