Los equipos de protección individual, EPI, son esenciales para la seguridad de los operadores, ya que los protegen frente a numerosos riesgos. Por ello, es importante que los empleadores elijan estos equipos con cuidado, especialmente para garantizar su eficacia.
Marcado CE
En los países de la Unión Europea, los EPI llevan el marcado CE. Este marcado certifica que el equipo cumple con las normas estrictas de seguridad y salud establecidas por la Comisión Europea.
El marcado debe ser visible y estar acompañado de instrucciones claras en la lengua oficial del país donde se distribuye el producto.
Equipos no conformes
En el Reino Unido, se ha observado un aumento del uso de EPI que no cumplen con los requisitos reglamentarios. Puede tratarse de falsificaciones o de EPI comprados fuera de la Unión Europea, donde la normativa aplicable puede ser diferente.
Estas prácticas permiten reducir costes en el momento de la compra, pero pueden poner en peligro la vida y la salud de los operadores. Un equipo no conforme puede ofrecer una protección insuficiente en una situación de riesgo.
Comprobación de los EPI
Para elegir correctamente los EPI, es necesario recurrir a proveedores que cumplan con los requisitos de la Unión Europea.
También es importante comprobar que los datos de contacto del fabricante figuran en las instrucciones del equipo. Esta información permite identificar el origen del producto y facilita las verificaciones en caso de duda.
¿Qué hacer en caso de duda?
En caso de duda, el empleador debe ponerse en contacto con el proveedor para obtener una declaración CE de conformidad o un certificado CE de examen de tipo.
Estos documentos obligatorios confirman que el producto ha sido probado y que cumple con las normas europeas aplicables. Si la duda persiste, también puede contactar con el organismo emisor mencionado en el certificado.
