Las empresas cuya actividad principal implica trabajar en altura deben mejorar de forma continua su cultura de seguridad. Esto incluye sensibilizar a sus empleados sobre el uso de los equipos de protección individual, EPI.
En este artículo, le damos las claves para construir una política de seguridad sólida y coherente con sus operadores. El objetivo es reducir de forma significativa los accidentes laborales relacionados con caídas desde altura.
Sensibilizar mediante la evaluación de riesgos
Mejorar la cultura de seguridad y concienciar sobre la importancia de llevar EPI requiere un análisis por parte del empleador, en estrecha colaboración con sus operadores.
Este análisis incluye la revisión de accidentes anteriores relacionados con plataformas aéreas. También requiere observar las prácticas actuales sobre el terreno y dialogar con los empleados sobre su percepción de los riesgos asociados a su trabajo.
También pueden realizarse simulaciones de situaciones reales. Estas permiten comprobar si los operadores llevan correctamente el arnés de seguridad y si están formados para identificar zonas donde el uso de una plataforma aérea podría verse comprometido por un terreno inestable.
Definir objetivos claros y realistas
Después de la evaluación de riesgos, es importante definir objetivos específicos. Estos objetivos ayudan a desarrollar la cultura de seguridad y a reducir los riesgos de accidentes laborales relacionados con los trabajos en altura.
Cada empresa debe establecer sus propios objetivos, en función de sus problemas, actividades y accidentes registrados. Sin embargo, dos objetivos comunes pueden aplicarse a muchas organizaciones.
Evitar durante un año cualquier accidente con baja laboral causado por una caída desde altura. Formar al 100 % de los operadores en seguridad de plataformas aéreas en un plazo de seis meses.
Estos objetivos deben ser claros, alcanzables y comunicados a los equipos. También deben implicar activamente a los operadores en el proceso.
La formación, una necesidad
La formación de los operadores y, de forma más amplia, su sensibilización sobre los riesgos asociados al uso de plataformas aéreas son obligatorias.
Esta formación puede incluir ejercicios prácticos sobre las buenas prácticas de inspección de la plataforma antes de su uso. También puede abordar las recomendaciones para llevar correctamente los EPI y el arnés de seguridad, así como el dominio de los procedimientos de emergencia.
Fomentar los buenos resultados
Para favorecer el éxito, los empleadores pueden implantar un seguimiento de los progresos. Este seguimiento permite identificar cada mes los puntos de mejora y optimizar de forma continua las prácticas de seguridad sobre el terreno.
Esta política de mejora continua puede reforzarse mediante un sistema de reconocimiento para los equipos que obtengan mejores resultados. Esto puede motivar a otros equipos a aumentar su vigilancia.
Una política de mejora continua
Un seguimiento riguroso de los objetivos permite adaptar de forma continua las herramientas implantadas a los resultados esperados.
También es importante tener en cuenta los comentarios de los operadores formados. Ellos son actores esenciales de la cultura de seguridad. Sus aportaciones ayudan a definir mejoras relevantes, tanto para ellos como con ellos.
